¿Por qué ESINDIE?

 Mi nombre de nacimiento es Víctor, pero puedes llamarme Tampache. Soy un gamer mexicano que desde antes de aprender a caminar tuvo la fortuna de sostener un joystick de Atari 2600 en sus manos. Antes de aprender a sumar y restar aprendí a operar una Commodore 64 para poder jugar. Desde entonces, mi hobby favorito han sido los videojuegos.


 Cuando era niño, los videojuegos no eran tan populares. Solías ir al arcade local, a jugar en las llamadas 'maquinitas' acá en México. Todo mundo conocía Metal Slug, King of Fighters, Marvel vs Capcom, pero no era tan común tener una consola en casa. Por el esfuerzo de mi madre, una de las inspiraciones más grandes de mi vida, tuve la dicha de disfrutar de diferentes consolas: un Super NES, un Playstation, un Nintendo 64, y gracias a mis amigos me adentré en los juegos de PC, Dreamcast y otras consolas.

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 No es exagerado decir que amo los videojuegos desde una perspectiva tanto artística como tecnológica y mecánica. Sin dudas puedo atribuir diferentes habilidades cognitivas y prácticas a mi gusto por juegos como Tetris, Tetris Attack (Panel de Pon), juegos de plataforma, de puzzle, de disparos, etc.

 A lo largo de mi vida he conocido el amplio espectro de géneros y franquicias que hacen tan rico el gaming como una experiencia. Historias conmovedoras, inspiradoras, no sólo dentro de la pantalla, sino también fuera de ella. Fui fanático de Halo por casi una década, de Warcraft desde Orcs vs Humans hasta Wrath of the Lich King, y siempre he procurado conocer (o en lo posible sumergirme lo suficiente) no para defender ciegamente, pero para compartir concienzudamente.

 Hoy día, el estado de la industria me da mucha pena, como alguien que siempre pudo ver más allá de lo obvio. Bien dicen que los gamers podemos desarrollar una habilidad para reconocer patrones por encima del promedio, y desde hace tiempo veo las mismas señales que históricamente dieron paso al colapso de la industria en los tiempos de Atari. Con miedo y trepidación veo a las grandes compañias dar pasos en falso, frecuentemente despreciando a nosotros, sus consumidores. Y me duele mucho.

 Como alguien que creció con juegos de Maxis, Sierra, Interplay, Squaresoft y muchas, muchas otras compañias que ahora son irreconocibles o han sido suplantadas por devoradores de estudios enfocados en las ganancias, es doloroso y triste. Dicen que mueres siendo un héroe o vives lo suficiente para convertirte en villano. Y es justo lo que veo ocurrir con muchas de las compañías que hace 30 años eran las nuevas promesas. Ya son tan viejas que no tienen reparo en convertirse en los antagonistas del medio.

 Dentro de esta sensación de desencanto, por allá del 2010, después del lanzamiento de TESV Skyrim (uno de los juegos que más me ha decepcionado en mis casi 40 años) decidí vender mis consolas y migrar al PC. Hubo un par de razones de por medio. La accesibilidad de los precios, portabilidad de una laptop y la variedad tan rica de juegos tanto de paga como en linea (como en los mares digitales) no tenía comparación. Además siempre podía usar mods para arreglar lo que no me gustara del juego (spoiler: ni con mods me gustó).

 Y mi historia en los indies comenzó con los hoy grandes clásicos (algunos igualmente pervertidos por el paso del tiempo en plataformas de generación de ganancias en lugar de permanecer como bastiones de la originalidad y la creatividad): Minecraft, Terraria, Thomas was Alone, Bastion... mi primer bundle comprado en Humble fue una colección de juegos indie y después de abrir esa puerta, no hubo marcha atrás.

 

Soy un gran fanático de los juegos indie.

 De esos proyectos apasionados y locos, de gente que está cansada o fastidiada como yo de que Activision, Ubisoft, Blizzard, Microsoft, Sony y sus demás secuaces nos escupan en la cara constantemente. He preferido comprar 4-10-16 juegos indie que un refrito AAA que solo busca meterse cada vez más y más en mi billetera. No tengo reparo en ser crítico ni despiadado con mis palabras. Las compañías no son nuestras amigas, ni yo tengo que serlo con ellas. Me ha valido el rechazo de medios más grandes y el desprecio de turistas que no entienden el daño que ha hecho a largo plazo el no plantarles un alto a estos depredadores.

 Pulgada a pulgada, las grandes compañías se han tomado docenas de millas, sacrificando a su paso empleos, estudios, personas, talento, familias y casi casi a toda una industria, porque sus clientes no somos los compradores. Son los inversionistas.

 Por eso, y aunque a más de uno le incomode, he decidido crear este blog de juegos independientes. Juegos indie. Con estudios, equipos, desarrolladores individuales, proyectos y juegazos de los que muchos quizás jamás hayan escuchado. Porque también vale la pena apoyar el talento que no conoces, incluso puede sorprenderte descubrir que en tu país existe una pequeña industria de juegos (como me sucedió en el caso de México) y entre más pronto surjan nuevas voces exigiendo un cambio, más pronto cambiarán las condiciones de la industria para bien.

 Es una lucha a contra corriente, y que nadie parece querer tomar. "¿Qué vas a lograr? ¿Para qué? Ya hay gente más famosa que tú apoyando a los grandes, estás loco" me dicen, y es verdad. Pero también esos que se hacen un nombre entre titanes lo estuvieron alguna vez, y hoy se les recuerda por ello.
ConcernedApe, Team Cherry, Supergiant Games, Daniel Mullins, Edmund McMillen, poncle, todos ellos fueron locos con un sueño, y si algo me demostró la reciente copa del mundo de fútbol varonil 2026 es que nunca se está demasiado viejo para cumplir un sueño (gracias Vozinha).

 No soy un sabio, ni tengo todas las respuestas. Sólo tengo opiniones y una enorme pasión por los videojuegos, y el sueño de darle un poco de aire a las alas de aquellos que apenas aspiran a alzar el vuelo en un mercado cada vez más saturado y ahora amenazado por el plagIArismo indiscriminado y la monetización despIAdada. Y sí, como te imaginarás, también creo que la llamada "Inteligencia Artificial" (que de inteligente no tiene un carajo) es uno de los principales detractores de una industria que está a nada de caer por K.O.

 Tampoco le debo nada a nadie, no tengo patrocinadores ni comprometo mi integridad, valores y dignidad por ninguna recompensa. Soy afortunado de tener un trabajo en el que las éticas personal y profesional son prioridad. Gracias a eso he sabido emitir juicios de opinión divorciados de mis preferencias personales y considero que quien pretende mostrarse imparcial a la vez que recibe incentivos, se encuentra en un claro conflicto de interés sirviendo a 2 amos. No demerito su necesidad de ingresos, cuestiono la objetividad de sus opiniones y reconozco la ocasional subjetividad de las mías.

 Espero, en alguno de mis artículos o publicaciones y futuras transmisiones, encuentres algún juego que te llame la atención y que si no estás de acuerdo con lo que digo, al menos puedas entender mi perspectiva. Y si de pura casualidad llegara a convertirse en tu juego favorito, sería un gran honor.

"No se pide perdón ni se tiene vergüenza cuando se dicen verdades."